CARABANCHEL EN LA LITERATURA

TIRSO DE MOLINA. Don Gil de las calzas verdes (1615)

El personaje Caramanchel, el criado que sirve a Don Gil, identidad bajo la que se oculta doña Juana. Tirso de Molina en su presentación a doña Juana aclara su nombre y su origen: “Caramanchel/Porque nací en el de Abajo” (Escena II, Acto primero)

QUEVEDO en sus poemas.

Menciona Caramanchel en tres de sus poesías (841, pg. 52 695 S 36, 735 S 69). “Dejas pasar sin décima al otro don Francisco, que allá en Caramanchel tuvo su aprisco; que de tu coche hizo sinagoga”

TORRES DE VILLARROEL y el PADRE ISLA incluyeron en sus obras alguna referencia a los Carabancheles.

VICTOR HUGO. Novela histórica Ruy Blas, cuya acción transcurre en el siglo XVII.

— 69 —

Yo “no podría explicarlo.—

— Juzga. — Ella ama unas flores

Azules, que yo he buscado.

Do quier, y en Carabanchel

Tan solo las he encontrado.

Adonde voy diariamente

Para hacer de ellas un ramo.

-—Flor que viene de Alemania . . .

—Bien yes que digo locuras, —

MESONERO ROMANOS.

El cronista de la Villa de Madrid describió en varias ocasiones la vida cotidiana en Carabanchel, incluso tuvo una casa en la actual calle Joaquín Turina.  En Panorama Matritense describe su llegada y la de algunos aristócratas a Carabanchel: “Por de pronto nos ecsaminaron bien, rieron de nuestros sombreros y bonetes, franquearon su puerta a una catarra de muchachos en camisa que nos perseguían con el epíteto de lechuginos de Madrid” (Tomo I, pg. 136)

PEREZ GALDÓS, PÍO BAROJA y EMILIA PARDO BAZÁN en sus retratos de la vida en las riberas del Manzanares.

JARDIEL PONCELA. Obra de teatro Angelina o el honor de un brigadier

En la obra contrapone Carabanchel a París “¿Es que es para ti lo mismo/París que Carabanchel?.

ARTURO PEREZ REVERTE. Maestro de Esgrima

maestro

“Don Lucas recogió la puya. Eres un blanco sumamente fácil a la hora de tomar varas.

–  Eso, eso – exclamó con un bufido de desaliento -. Federal, democrática, anticlerical, librepensadora, chusmosa y puñetera. Todos iguales y una guillotina en la Puerta del Sol, con don Agapito manejando el ingenioso mecanismo. Ni Cortes, ni leches. Asambleas populares en Cuatro Caminos, en Ventas, en Vallecas, en Carabanchel … Eso es lo que proponen los correligionarios del señor Cárceles. ¡Somos el África de Europa!  (pg. 36)

JOSÉ MARÍA GIRONELLA. Obra sobre el drama de la guerra Un millón de muertos.

MAX AUB. Gallina ciega

ARTURO BAREA. Cuentos

CAMILO JOSÉ CELA. La Colmena.

Hace mención al Hospital Militar con el personaje de Paco el Sardina:

“El pobre don Braulio se murió poco después, de una pulmonía, y a su entierro fue, de luto riguroso y muy compungido, Paco el Sardina, que vivía con la Eulogia en Carabanchel Bajo.”

“El mayor de los dos únicos varones, Francisco, el tercero de los hijos, fue siempre el ojito derecho de la señora; ahora está de médico militar en Carabanchel, algunas noches viene a dormir a casa.”

ELVIRA LINDO. Manolito Gafotas.

LORENZO SILVA. Los amores lunáticos. 

Los amores lunáticos

Hace una original descripción de Carabanchel y hace mención del Parque de las Cruces.

“Mi barrio es el barrio de Carabanchel, en Madrid. No sé por qué razón es un barrio del que siempre oigo hablar a ciertos listillos que no han nacido aquí, y que vete tú a saber por qué se ocupan de nosotros, como si fuera un lugar típico y lleno de gente pintoresca. Gente que se comporta de forma graciosa, que se equivoca al hablar y que suele tener una idea tonta y simple de la vida. Es verdad que no aquí no viven que yo sepa, ningún miembro de la familia real ni ningún académico de la Lengua; pero hay colegios donde nos enseñan a hacer la o sin canuto, nos llegan todos los canales de televisión y algunos hasta vamos a la universidad, donde no parecemos, por cierto, mucho más tarados que los que vienen de otros barrios. En resumen, a los que hemos nacido aquí no nos parece un sitio pintoresco, o no más pintoresco que otros sitios: es nuestra casa, y estamos en ella tan bien o tan mal como cualquiera puede estar en la suya. Tiene sus ventajas, y sus inconvenientes. Nuestra vida da, como la de cualquiera, para reírse, llorar o estar tranquilo. Hasta para sentir, que en eso estaba, el torbellino de mi pasión”

JUAN LUIS CANO. La funeraria.

Nombra la parroquia de San Sebastián, la taberna La Noblejana y la parada del 35.

CARLOS BARCIELA. Recuerdos del Madrid de la posguerra (2013)

Nos cuenta su infancia y adolescencia durantes los años 50 y 60 en Carabanchel Alto, su paso por los colegios Santo Angel y Marianistas, sus excursiones a las Piqueñas, a Polvoranca, al cerro de Almodóvar, … Nos describe los antiguos comercios de la Plaza de la Emperatriz, el paso del tranvía, la fincas de Eugenia de Montijo y de Vista Alegre, el sanatorio Esquerdo, etc.

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